D. José Hevia Suárez (Pepe Hevia), fundó Hevia en 1964. Su figura es definitiva en el carácter y desarrollo de Hevia. De formación universitaria, y con un profundo conocimiento de otras culturas europeas, fue un hombre implicado en los ambientes intelectuales de la época. Su verdadera vocación era la navegación Aeronáutica, pilotó los más avanzados cazas de su tiempo. Fundó Hevia en el año 1964 junto a su esposa, Elena Arbizu Escalona, proponiendo un estilo de restauración gourmet inspirado en los mejores productos del escaparate alimentario internacional. Los ahumados de importación, foies y quesos franceses, caviar y cangrejo ruso, arenques y ensaladas alemanas, entre otras exquisiteces, una selección de productos con la máxima calidad como abanderado. Su aportación supuso un auténtico adelanto en la oferta gastronómica del Madrid de los 60, hevia adquiere fama. La figura de D. José ayuda a consolidar esta etapa, su deslumbrante personalidad, defensor de lo razonable, ético y moral, su capacidad oratoria, y un gran bagaje configura las circunstancias que convierten Hevia en lugar de encuentro de la sociedad madrileña, donde se suceden tertulias entre políticos, intelectuales, profesionales, artistas, empresarios y demás personajes destacados de la sociedad. Querido, respetado y admirado, hace de su clientela sus amigos. Era tan grande que ahora, después de 20 años de su muerte se le sigue recordando y queriendo, y sin ningún pudor le homenajeamos por lo que él fue. Es en esta primera etapa donde se asientan las bases, las formas y una particular manera de entender la hostelería. Bajo la dirección de Elena Hevia e Ismael Martín, yerno de Pepe Hevia, comienza una segunda etapa con un modelo de gestión innovador, donde se desarrollan las claves que modernizan dichas bases. El ingenio de Ismael Martín para progresar y su inagotable búsqueda de la excelencia en cada elaboración, presentación, con cada paso, dan lugar a La bellepoque del 118 de Serrano. El pequeño gran restaurante funciona como un reloj suizo, con precisión, en la búsqueda de la perfección, no deja de crecer, alcanzando éxito y reconocimiento. Actualmente la tercera generación ya está involucrada, recogiendo el testigo con la pasión e ilusión por mantener un concepto y agradeciendo el mayor premio que podían recibir, una clientela adepta y el prestigio adquirido. Esto ha sido y es posible gracias al excelente equipo de profesionales que ha otorgado el carácter humano que nos diferencia.